01. Macrotendencia: Un nuevo racionalismo

El nuevo racionalismo se acerca más al diseño industrial anónimo que a una tendencia formal/emocional; parecería un paso hacia atrás, hacia las raices de la BauHaus de Walter Gropius, al diseño bien pensado y bien ejecutado. Esta tendencia se alimenta de una propuesta de hace algunos años conocida como movimiento supernormal, desarrollado por los diseñadores Jasper Morrison (Inglaterra) y Naoto Fukasawa (Japon), donde los objetos eran “sirvientes discretos y funcionales” que no contaminaban visualmente los espacios, sino que se dedicaban a cumplir funciones con materiales y colores neutros, apostando por durabilidad y función en vez de impacto y belleza.

El nuevo racionalismo toma estos conceptos como base, pero los fusiona con la visión del diseño industrial aplicado en los detalles al que nos han acostumbrado multinacionales como Apple, donde, por ejemplo, los contornos de los objetos son los que le dan esa apariencia perfecta. A simple vista son paralelepípedos perfectos de materiales impasibles, pero encierran funciones y hasta procesos que son utilizados de una manera innovadora e inteligente y permiten crear un producto discreto y funcional, que esconde su aportación estética en detalles y procesos.

Así podemos encontrar una silla elegante y lineal hecha con tan sólo tres tubos doblados y unidos entre sí, que crea una estructura muy ligera y simple con pocos procesos, o un reloj en el que las horas son indicadas con cortes en la madera, su único material. Lámparas modulares translúcidas o mesas de metal torneado, procesos y materiales aplicados en diseños que sirven para servir.

02. Microtendencia: Materiales en tensión

Ultimamente los diseñadores toman muy en cuenta el aspecto de la sustentabilidad: de dónde vienen los materiales que utilizan y cuál es el impacto que provocan en el ambiente; usar materiales naturales y con procesos poco agresivos ha sido otro de los intereses que han evolucionando en una aplicación más consciente de los materiales.

Ahora se aprovechan también las características físicas de los materiales, como la flexibilidad y la memoria, así se ahorran y simplifican los procesos de fabricación y, a su vez, el objeto luce más y demuestra una técnica refinada y un know-how especializado.

Por ejemplo, madera en tensión que utiliza su flexibilidad para darle estructura a una silla o hasta a una bicicleta, o mesas sin pegamento que basan su estructura en ensambles precisos.

03. Microtendencia: Objetos inesperados

Esta última tendencia encierra objetos que ponen de lado al funcionalismo estricto por un intento de conectarse emocionalmente con los usuarios, de sorprender o de innovar con su uso y función. Objetos decididos y protagonistas que buscan deslumbrar a los consumidores, ser temas de conversación o situarse al centro de los espacios por tener un lado “escondido” que  los hace divertidos y sorprendentes.

Estos muebles pueden transformarse o ser personalizados, como sillas que se convierten en sillones; pueden combinar sus funciones, como poufs que se convierten en bocinas wireless o hasta pueden tomar diferentes formas segun sus técnicas de producción especializadas.